A PIE DE CALLE
Azotea del Círculo de Bellas Artes de Madrid
17 de marzo- 3 de mayo de 2011

A pie de calle, el proyecto fotográfico en el que se han embarcado los fotógrafos Luis Pereira y Enrique Muda, quiere establecer un juego de percepciones con el público.
Enrique Muda, joven promesa de la fotografía y de quien se vislumbra una gran proyección artística a corto plazo, nos enseña su Barcelona. Luis Pereira, en cuyo último proyecto expositivo ejerció de comisario reuniendo a los mejores fotógrafos de nuestro país y que pudimos contemplar igualmente en la Azotea del Círculo de Bellas Artes, nos muestra su Madrid.
Dos fotógrafos, dos miradas fotográficas distintas, llevadas a cabo en ciudades distantes, unidas para esta ocasión por la sagacidad de la visión de ambos artistas que plasman momentos que pasan desapercibidos para la mayoría de los viandantes. Madrid en blanco y negro, Barcelona a color, pero en ambos casos, encuentros con el ritmo y la vida que acontece en las calles de ambas urbes. Imágenes que muestran el pulso de cuanto sucede, que se solapan construyendo realidades sobrehumanas, siluetas que parecen brotar del subconsciente del transeúnte, hibridaciones hombre animal y hombre objeto que sólo estos dos artistas localizan. Dos formas de ver, conectadas también por la vena humorística de los instantes que reflejan. Fotografías que descubren cuanto sucede a nivel de calle, en el transcurso de las horas, día tras día, de esquina a esquina, en los parques, en los portales, haciendo uso del mobiliario urbano o cruzando las avenidas. Desde la azotea de un edificio se divisa una panorámica privilegiada y se abarca con otro sentir todo ese tumulto, cual palco en un teatro desde el que se atisba el ir y venir de las personas, callejeando tranquilamente o a la carrera y, lo que a ras de suelo es alboroto y caos, desde las alturas se percibe como un rumor y predecible.

Los pormenores y particularidades de todo ese trasiego los hallamos en esta magnífica muestra fotográfica. Son dos criterios, dos maneras de trabajar, pero el mismo hilo conductor, los habitantes de estas dos metrópolis, como modelos improvisados de un decorado en movimiento, interpretando escenas habituales y conocidas, pero que jamás repiten el mismo guión a pesar de la cotidianeidad de las situaciones. Ambos buscan la excepción en la normalidad de un día cualquiera entre las arterias de una gran urbe. Instantes detenidos en momentos indiscretos, extraordinarios, chocantes o cómicos. Las personas transitan absortas en sus pensamientos o sumidas en largas conversaciones con sus acompañantes, ajenas siempre a estos captores de circunstancias excepcionales, sin percatarse de estos dibujantes de contornos que se funden para recomponer una realidad distinta o para reflejar contrastes imposibles.

Madrid, 2008. Madrid, 2009. Madrid, 2011. Madrid, 2010. Madrid, 2009. Madrid, 2011 Madrid, 2009. Madrid, 2009 Madrid, 2009. Madrid, 2009. Madrid, 2010. Madrid, 2010. Madrid, 2010. Madrid, 2010. Madrid, 2009